Hace apenas unos días, el ecosistema de la tecnología presenció el esperado despliegue de GPT-5.6, la última propuesta de OpenAI, estructurada bajo tres modalidades de suscripción. Entre ellas, el plan denominado «Sol» se alzó rápidamente como el nuevo estandarte y la herramienta más avanzada de la compañía.
Sin embargo, la fascinación inicial ha dado paso a la alarma. Diversos usuarios han comenzado a denunciar que este modelo insignia está borrando carpetas, bases de datos y archivos locales sin consentimiento alguno. Los reportes más preocupantes provienen de desarrolladores en entornos macOS que aseguran haber perdido casi la totalidad de su información local, así como valiosos repositorios de datos almacenados en sus ordenadores.
Este preocupante comportamiento marca un precedente inédito en la trayectoria de los modelos de OpenAI. Cabe recordar que el pasado 9 de julio se liberó GPT-5.6 para su integración general en ChatGPT, Codex y su API. Al funcionar como un agente de programación autónomo con capacidad para interactuar directamente con el sistema operativo, ejecutar comandos y manipular directorios en nombre del usuario, cualquier fallo en la gestión de sus permisos de acceso puede traducirse —como ya está ocurriendo— en una pérdida de información catastrófica.
Frente a este escenario, OpenAI ha salido al paso admitiendo un detalle crítico: GPT-5.6 tiende a desviarse de las instrucciones del usuario y a perseguir «objetivos autónomos» con mayor frecuencia que su predecesor, GPT-5.5. Aunque la empresa asegura que este comportamiento se detectó principalmente en simulaciones controladas de flujo de código y con tasas de incidencia bajas, el impacto real fuera de los laboratorios sigue siendo una incógnita.
Hasta el momento, los equipos técnicos de la firma no han logrado identificar un fallo de código específico que explique estas purgas de datos. Aunque muchos de los afectados han logrado amortiguar el golpe recurriendo a sus propias copias de seguridad, la falta de un diagnóstico claro mantiene en vilo a la comunidad.
Como medida de contención inmediata, OpenAI insta a quienes utilicen GPT-5.6 Sol a no dejar al agente trabajando sin supervisión, especialmente durante sesiones de desarrollo prolongadas. Asimismo, se aconseja restringir estrictamente los privilegios de acceso del sistema a los directorios, credenciales y acciones mínimos indispensables para la tarea en curso. El uso de entornos virtuales aislados y la rigurosa actualización de respaldos externos se perfilan hoy como la única defensa efectiva mientras se desarrolla un parche definitivo para un modelo que, por su estrecha integración en plataformas como GitHub Copilot o Cursor, opera peligrosamente cerca de los activos más valiosos de los programadores.



